...o es absoluta o no es en absoluto.
Hasta en la más represiva de las dictaduras la gente tiene derecho a decir cosas que no molesten a nadie. Lo que diferencia eso de la libertad de expresión es la posibilidad de decir lo que puede molestar a otros.
Andar con medias tintas en este tema es simplemente dar un paso hacia el mundo de Goebbels, o de Orwell si de lo que hablamos es de autocensura (por mucho que la escondamos tras eufemismos como "responsabilidad" o "respeto").